
De la mano de la mentira viene el engaño.
Sus maniobras se basan en sutiles manipulaciones.
No es posible poner confianza en las manos de una persona mentirosa.
El ganador siempre desea adornar sus méritos con mentiras.
Ha algunos se les torna un hábito, que incluso hace dudar de un sano juicio.
Pero, lo peor de una mentira, no es la mentira en sí
Si no más bien que nunca más podrás creer en quién miente.
Una mentira termina cubriendo mas mentiras.
Y para sostener mentiras hay que poseer una gran memoria.
Pero quién miente, corre un gran riesgo, el de no creer y no ser creído jamás.






