viernes, 19 de octubre de 2007

Guiándome por vientos de putrefacción.


Enfrentada a los azares de la realidad sin un instante de sosiego.

Poniendo una mordaza a mis anhelos, con un grito en mi boca

Incapaz de emitirse por miedo.

Obligando a mi cuerpo a sudar hielo.

En mi alma encierro un llanto de princesa.

Se muere mi universo con una tranquila agonía

Anhelando escuchar la suave voz del agua

Pero he venido aquí a estar triste

Contemplo con mi mirada

Deseo sembrar futuro

Contra la mala jornada

Hace muchos días estoy enferma y pálida

De tantos días de no dormir.

A veces pienso en darte mi eterna despedida

Borrarte de mis recuerdos, pero es en vano todo

Por que mi alma no te olvida.

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